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Posts Tagged ‘violencia’

The thin red line – Terrence Malick [1998]

06/07/2011 2 comentarios

La orden de morir, acuñada por el hombre como la extensión máxima de su poder, yace tranquilamente sobre un cúmulo de complejidades absurdas, órdenes de sentido debidamente colocados para poder vestir el horror con colores más alegres. Pretende acelerar el curso de la naturaleza en pos de un ideal a elegir.

Delante, el extraño, desdefinido, invisibilizado, expone la contraoferta. Aceptarla es morir como víctima. El rechazo, por su parte, dibuja al héroe. Un nuevo par de categorías bien avenidas gracias al curso de la guerra. En la trinchera cultural, el malentendido que marca la distancia también ofrece su propia dicotomía, la del conflicto y la comprensión, aunque ésta última sólo se detecta en los gestos y no en las balas.

Como una procesión de aire kafkiano, los dos contendientes parecen avanzar, pero nos engañan. Nos engañan la experiencia y la historia al imponer inconcientemente otra dualidad, quizá la más básica, el ego y el alter. Porque entre los soldados norteamericanos que luchan por la colina están también Witt y Welsh, quienes demuestran el poder del individuo en “un mundo en que un solo hombre no es capaz de hacer nada”. Ambos desmembran la abstracción de los dos bloques (los buenos y los malos) e iluminan las circunstancias.

De la misma manera están el resto de soldados, Bell, Staros, Fife… susceptibles de reconocer la impostura de la orden, de reponer la primera persona para luego acoger a la tercera, para corregir el error de la dicotomía. Pero The thin red line es tanto un reconocimiento de la decisión individual como una resignación amarga y el final no es ninguna reconciliación, ninguna superación. La muerte no es ningún paso adelante.

¿Hay alguna fuerza vengativa en la naturaleza? ¿Hay dos, enfrentadas?

Pvt. Witt, The thin red line

En cuestiones menos abstractas, el cast de esta película es increible: Nick Nolte, Sean Penn, James Caviezel, John Cusack, Adrien Brody,… Las más de 2h y media asustan, sobretodo porque el inicio es algo lento, más poético que en cualquier otra película de guerra, pero merece la pena.

Mi análisis es oscuro, como siempre, pero mi amigo Víctor hizo un artículo sobre la película (en inglés) que sin duda puede ayudaros a entender el pensamiento que hay detrás.

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Submarino – Thomas Vinterberg [2010]

20/03/2011 Deja un comentario

Lo que nos mueve hacia adelante es una tautología: la vida está para ser vivida. No hay vuelta de hoja, ¿no? Aun así, no seré yo el primero que destape las incoherencias, no es ese mi objetivo. Cada uno decide. Pero me suele gustar abrir horizontes, así que le dejaré la tarea a Vinterberg, que viene fuerte con su última película: Submarino.

Lo conocí en Festen y me encantó. La manera de enfocar esos huecos que hay en las relaciones familiares, ese aire rancio que se queda encerrado en el armario, era sublime. El hecho de que fuera una de las cintas Dogma le daban ese punto interesante a la historia. Luego “se convirtió en moda y murió”, como dice él mismo. No he visto ninguna más, aunque no negaré que tengo ganas.

Con su última película vuelve a poner el ojo en ese ente tan cultural. Dos hermanos,  “separados durante la adolescencia por un hecho traumático”, como reza la sinopsis, y de los que no volvemos a saber nada hasta que se enciende el mechero y han pasado treinta años. No se trata de un recurso original, pero a mi gusto le permite explicar la historia a gusto. Ahora Nick y su hermano menor, que no es nombrado en toda la película, son dos extraños, atados al mundo con diferentes nudos pero en una clara caída.

Mediante un tiempo no lineal nos sitúa en dos vidas muertas, mantenidas por esa tautología, que resulta tan poco convincente en contextos así, sustentados en la adicción y la inercia, valga la redundancia. El trauma y el cariño insuficiente los hace creerse inmunes a todo, envolviéndose en una capa de autosuficiencia, hasta que otro golpe les devuelve a la realidad: ellos no eligieron vivir, tampoco eligieron seguir viviendo.

Un final emotivo, no excesivamente catártico, devuelve al argumento al más despistado y quizá también a los dos hermanos (Jacob Cedergren y Peter Plaugborg, excelentes en el papel). “Saltar sobre un columpio”, quién lo iba a decir.

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Winter’s Bone – Debra Granik [2010]

09/03/2011 Deja un comentario

Hace unas semanas, a raíz de Animal Kingdom, escribí al vuelo unas líneas sobre la impostura de la ley y la relación con la naturaleza. Releyéndolas me doy cuenta de lo oscuro que puedo ser alguns veces. Así que, ya que Winter’s Bone me remitió a la película australiana, voy a aprovechar para intentar aclarar lo que quería decir.

A menudo contraponemos la ley humana a la naturaleza. Pensamos que la supervivencia, el instinto que rige el reino animal, se acerca en cierto modo a la normatividad, pero que no llega a serlo. Esa distancia entre el hombre y el animal se convierte en un abismo cuando prestamos atención a algunas expresiones de humanidad. Sí, somos hijos genéticos del chimpancé pero no concebimos la burocracia como una derivación de la organización social de los simios. A primera vista hay un salto cualitativo.

Irónicamente, la definición de los dos términos es nuestra. Tanto naturaleza como cultura son sólo palabras dentro de un contexto simbólico determinado. No tienen sentido fuera. Ese abismo, pues,  no es más que el resultado de la impostura de la palabra, que categoriza la realidad de una forma u otra. Pero el origen de esa separación se olvida y, cuando es recordado, nos golpea con la fuerza del absurdo, de lo incomprensible. En Animal Kingdom la respuesta superficial, y excesivamente dramática, es asimilar la vida humana a la lógica de la supervivencia animal. Pero, ¿acaso tiene sentido esta separación?

Winter’s Bone expone una situación similar. Cuando la legislación común, la que hemos interiorizado, se suspende, en su lugar se impone otra definición de términos que conocimos en su día pero que hemos olvidado: la del clan, la de la familia. Se trata de un código basado en el silencio y en el miedo. El patriarca domina en la sombra, sin amor ni conmiseración.


La película explora la jerarquía desde el punto de vista del deshechado, en este caso Ree, una chica de 17 años que tiene que cuidar de sus dos hermanos pequeños y también de su madre enferma. Necesita encontrar a su padre, un exconvicto, para que la policía no le quite la casa. Pero si algo se deduce de esa normalización que supone ese código, es que el individuo no tiene lugar. Sólo existe como parte de un todo y como tal es prescindible. Ree lucha para hacer valer su vida delante de la gran familia, pero para ello debe demostrar que existe una brecha por donde puede entrar lo extraño, lo exterior. Aun así, al final, el todo consigue cicatrizar y seguir su curso.

Sin duda es una película interesante para ser una de las competidoras de El discurso del Rey en los Oscar, con un aspecto bastante más independiente que el resto. Aunque la estructura esté algo trillada, trabaja los personajes con la calma necesaria para explicar bien la historia.

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Pa negre – Agustí Villaronga [2010]

24/02/2011 Deja un comentario

Nunca acabo de creerme esas victorias incontestables, siempre queda algo olvidado detrás del sofá, alguna mota de polvo convenientemente obviada para no ensuciar la imagen triunfal. Algo así me pasa con Pa Negre. Y no sólo con motivo de la larga lista de premios que lleva acumulados, sino con la película en sí. El aspecto visual es impecable, la historia es interesante y los personajes tienen su profundidad, pero hay algo que se me escapa y no me deja disfrutar.

Aunque no acabo de identificar bien qué es, y por tanto no quiero lanzar un argumento sólido en contra de la película, creo que el problema reside en la narración. La historia es compleja, y no es porque el tema que trate es profundo, que lo es, sino porque añade tantas subtramas que acaba dejando cabos sueltos o mal terminados. Todo comienza de manera brutal con una escena tan impactante que te impulsa a pedir más. Un asesinato espectacular y un nombre: Pitorliua. Pero luego el misterio acaba enfriandose y cuando se ofrece la solución parece que ya no importa demasiado.

Quizá porque esta primera situación ya ha llevado a cabo su función: exponer la mentira de la vida adulta, ese pensamiento mágico disfrazado de madurez, la falsa verdad que sustituye a la leyenda infantil. Y aquí yace la complejidad de la trama principal, que sí que comprende todo el universo que presenta: el contexto de represión franquista en la postguerra, el bando de los perdedores, las barbaridades de los vencedores, la exclusión del diferente y la corrupción de la infancia. Pero todos estos elementos están concentrados en tan poco tiempo (108 min) que creo que acaban eclipsando la idea central. Se agradece, sin embargo, que esa multitud de perspectivas se exponga mediante los personajes, que van desembrollandose de tal manera que sólo se les reconoce nombre. No se trata de una defensa panfletaria y fácil, pero justamente por eso parece que el final no es tan contundente como al director le gustaría.

Más allá de esta sospecha, el resto de la película es genial. La interpretación es muy correcta, sobretodo la de los dos actores más jóvenes. La imagen, de una calidad excepcional, recrea la atmósfera rural y esa oscuridad casposa del franquismo de posguerra. Por eso os animo a que comentéis y me expliquéis vuestra opinión. Porque el blog se llama What about silence?, pero la pregunta no se refiere a los comentarios.

Pa Negre – FilmAffinity

PD: Esta es la primera película que veo por Filmin y merece mucho la pena: películas de calidad en streaming (DVDrip) y a muy buen precio. Os lo recomiendo.

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Black Swan – Darren Aronofsky [2010]

17/02/2011 Deja un comentario

Perseguir la perfección y, justo antes de conseguirla, autoboicotearse. Es absurdo, pero así es el miedo. Algunos argumentan que incluso la pregunta por la verdad de la perfección, o incluso por su necesidad, es una forma de escapar del imperativo moral de desarrollar nuestras posibilidades como individuo. Un blanco y un negro integrados en la misma mente, como si la propia persona se supiese capaz de agarrar el horizonte, pero retrocediera para no avergonzar al resto de los mortales.

El extraño dentro de sí, un gemelo no nacido pero desarrollado, que define los límites de la identidad mediante la negación, recorriendo con un lápiz el exterior de su personalidad. Black Swan quizá peque de ingenua o incluso de repetitiva, al tratar la dualidad de una forma tan trillada como el par blanco-negro. Sin embargo, tiene la consideración de tratar el tema no de manera cosmológica sino psicológica. El extraño dentro de sí no es necesariamente un doble oscuro, sino cualquier otra persona. Es la forma pura de madurez, no sólo la conciencia de alter, sino la destrucción del cristal que nos separa del resto del mundo.

La grandeza de Aronofsky es que nos introduce en la oscuridad de Nina con una dirección que imita la propia danza. Siguiendo la música, mimando la imagen, valorando el gesto y con la inestimable ayuda de los efectos 3D, trabaja los tempos del thriller con su estilo propio, aunque a veces también de forma excesivamente efectista. El resultado es una película cuidada y que no depende de la animación para causar desasosiego e identificación. Aun así,  todavía no sé si lo que me emocionó fue la música o el final, cuando en el instante de la perfección se funden los dos cisnes, como una catársis excesivamente resolutiva a mi gusto.

Está nominada a 5 Oscars, entre ellos el de Dirección, para el que sin duda tiene muchas posibilidades.

Black Swan – IMDB

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Animal Kingdom – David Michôd [2010]

28/01/2011 Deja un comentario

En la impostura de la ley, en la purificación lingüística de la naturaleza, hay una distancia. En cuanto nuestra mente intenta acercarse al límite, vuelve asustada y encogida, dispuesta a colaborar. Paradójicamente, el  abismo desaparece nada más nacer, porque queda fuera de la legislación humana y como tal es inconcebible. En ese vacío infinito se fundamenta la dignidad que se deduce de la naturaleza humana, que es tan sólo otra falsa representación de lo mismo.

Luego empieza el juego, con un impulso inicial cuyo origen aun preocupa a los filósofos muertos. Entre las paralelas se desarrolla la acción, que amontona cada vez más jurisprudencia hasta que, debajo de la alfombra, escondemos el vacío, ahora convertido en invitado. Y todo sigue, todo gira alrededor, con su propio conjunto de fuerzas cósmicas.

Entonces alguien formula una pregunta sorprendente: ¿cuál es la diferencia entre el ser humano y el animal? ¿Qué salto cualitativo nos hace inconfundibles? En todas las posibles respuestas, el vacío sigue presente, pero como un pasado olvidado o un trauma, esperando en el inconciente colectivo. Y en todas ellas proyecta esa imagen predefinida del reino animal, un chute para revivir la rutina. Pero en cada proyección hay algo más junto a la luz, algo que acaba asemejando la impostura, la purificación y la jurisprudencia a ese cliché. Porque en la misma ley está contenido toda la animalidad. Porque ésta se expande en cualquier versión de humanidad que quiera definirse.

Más allá de la reflexión, la película tiene un tono que hace que el desarrollo sea excesivamente lento para mi gusto. La confusa presentación de los personajes hace que la evolución no quede clara y que nunca llegue a importarte demasiado ninguno de ellos. Quizá la música tenga parte de la culpa, ya que a veces inunda las escenas, forzando la carga sentimental. En esos momentos me preguntaba ¿debo sentir algo?
Se trata sin duda de una película de gran calidad para ser independiente y supongo que por eso se llevó el Sundance. Pero la historia queda un poco plana por culpa de ese desarrollo fallido.

Animal Kingdom – IMDB

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Salinui chueok (Memories of Murder) – Bong Joon-ho [2003]

21/09/2010 Deja un comentario

En el año 1986, en una zona rural de la provincia de Gyeonngi, Corea del Sur, aparece el cadáver de una jóven. El examen médico recoge trazas de semen de un violador, pero las características del crímen lo hacen pensar sin realizar ese examen. Con la ropa interior tapándole los ojos, la joven es amordazada, maniatada y posteriormente es asfixiada hasta la muerte.
En apenas unas semanas el crímen se vuelve patrón y el asesino un fantasma. No obstante, la policia de la  zona es torpe, violenta y carece de las aptitudes para entender la singularidad de los dos crímenes. Por suerte o desgracia, de Seul llega un joven investigador quien, con perspicacia y aborreciendo los violentos métodos de la policia local, empieza a desgranar la situación y encontrar pistas.

Memories of Murder recrea la investigación policial de los asesinatos en serie que ocurrieron entre 1986 y 1991 y que dejaron en estado de shock a todo el país. No es la típica película que yo suelo comentar en este blog, ya que se trata de un filme más narrativo que otra cosa.  Sin embargo, el modo en que Bong Joon-ho traza con tal delicadeza la línea que une la cordura de la locura mientras es capaz de construir una historia muy atractiva y que, guardando las distancias, no tiene nada que envidiar a los thrillers norteamericanos me obliga a dedicarle una entrada, aunque sólo sirva para recomendarla.
El filme contiene en sí, como una píldora,  los diferentes elementos que han hecho tan popular al cine coreano y también asiático en los últimos años (a excepción de Kim Ki-duk): multitud de referencias a la edad de oro de Hollywood; un uso enérgico de la música pero a la vez buscando la recurrencia y significación de las melodías; una fotografía cuidada a lo grande; unas tramas muy dramáticas pero en las que no falta el humor y un desarrollo lento pero respetable de los personajes principales.

En esta dirección se traza la línea mencionada al examinar la crudeza del crímen, uno que además se repite para refinar su horror y a la vez desmontar al joven investigador. La búsqueda de la redención y el castigo se cobran su precio, pero acaban por dejar indefensas a las víctimas que ven como el asesino sigue libre, aun por encontrar.
Resuena en este punto la singularidad del contexto histórico de los crímenes. En 1986 Corea del Sur estaba bajo el dominio militar de Chun Doo-hwan, quien consiguió el poder mediante el segundo golpe de estado que el país sufrió desde la desocupación japonesa después de la Segunda Guerra Mundial. El tosco y duro gobierno de Chun, que promovió el desarrollo económico que caracteriza a Corea del Sur respecto a sus vecinos del Norte, buscaba un cierto personalismo presente en la misma película combinado con una paranoya anti-Norte que parece extenderse durante toda la historia del país. La oposición de diversos colectivos, entre ellos el estudiantil,  se saldó con represión y masacres.
El silencio que se respira en todos los gobiernos represivos que tratan de controlar las ideas sirve de medio para que las muertes queden incontestadas, sin solución.

Ante este muro de hormigón la inercia propia de crimen nos conduce a un limbo,  sin perder la rabia que nos obliga a avanzar, pero sin ninguna dirección factible a la que ir. Las ideas del culto y perspicaz detective se convierten en las absurdidades del provinciano. La distancia entre medio urbano y rural, tan presente en la otra gran película de Bong (Gwoemul, The Host), se dobla para tocarse en el extremo donde la desesperación violenta, que surge del método policial y de las estructuras que toma el poder, domina toda experiencia.
Tanto de los asesinatos como de la dictadura se dice que la búsqueda de criminales sólo dejó más vulnerables a las víctimas por la violencia que generaba el propio proceso. Ahí, en la cruel inmensidad del crímen, es donde no podemos dejar de tragarnos el aire manido que nos asfixia más y más.

Salinui chueok (Memories of Murder) – IMDB

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