Archivo

Posts Tagged ‘muerte’

Baraka – Ron Fricke [1992]

14/06/2011 1 comentario

Como una película que pasa ante nuestros ojos antes de morir, Baraka bien podría ser el retrato final de la humanidad. Un lazo entre naturaleza y civilización que nos indicara nuestro sitio en el universo. Mediante la cuidada unión de música e imágenes, sin palabras, la cinta cuenta una historia con la que cualquiera puede identificarse y torturarse, pues la crítica al desarrollo sin límites de la sociedad moderna es clara.

Sin embargo y justamente por eso, Baraka no consigue trascender su propio formato. Construir una narración emotiva de la evolución darwiniana es efectivo, sobretodo porque es un argumento potente a favor del ecologismo cuando la civilización muestra su lado más cruel. Pero cae en el simplismo de poner entre paréntesis todo lo que existe gracias a la sociedad y a su artificialidad. Querer solucionar el mundo de un plumazo es encantador pero ingenuo, porque acaba por generalizar tanto que ignora problemas muy graves.

Aunque sí hay en Baraka un intento de hacerse eco de cuestiones sociales como la dominación de la mujer, el abismo entre ricos y pobres o el absurdo de la guerra. Pero al final remite al tema renacentista de la igualdad ante la muerte y, de alguna manera, se desentiende. De todas formas, desde el principio queda claro que éste no es el objetivo de la película, ya que tanto los planos como la música nos trasladan a una atmósfera mucho más trascendental y a la vez más inconcreta.

El resultado es un retrato que nos recuerda nuestro pequeño papel en el cosmos pero que, sin querer restar mérito a la complejidad que ha alcanzado el ser humano, no acaba de convencer. Quizá porque su motivación no es ofrecer un argumento definido sino provocar un sentimiento a través de la exposición inocente de imágenes, un postulado propio del pure cinema con el que se identifica Fricke. Sin embargo, en estos casos es bueno recordar que en el cine, como en el periodismo, la inocencia y la objetividad son promesas difíciles de cumplir.

Anuncios

Püha Tõnu kiusamine (The Temptation of St. Tony) – Veiko Õunpuu [2010]

17/05/2011 Deja un comentario

El momento de la realización, cuando todas las piezas encajan,  surge un sentido que lo compromete todo, lo abraza como una neblina blanca, descolorida. De ella emana tanto la euforia como la desazón. Los primeros segundos de luz mantienen la inercia, una línea de flotación alta en la que no se puede pensar.  A esa altura se dibujan las cuerdas que nos atan a nuestro alrededor, que definen lo que somos y que nos regalan la normalidad.

Tony (Taavi Eelmaa) vivía en esa normalidad propia, la arrastraba consigo a cualquier lugar. Como director de fábrica, su posición está claramente establecida, está imprimida en el logo de su coche deportivo. Pero, desde la muerte de su padre, se da cuenta de que necesita girarse a mirarlo con frecuencia, para recordar quién es o quién debería ser.  El giro kafkiano a nosotros se nos presenta en su mirada atónita que, ya al principio, observa la muerte a su alrededor con indiferencia. Padres, trabajos, relaciones, todo ha perdido el sentido.

The Temptation of St. Tony es, tal como reza la cita del Inferno de Dante, un camino recto que acaba por encontrarse perdido.  Pero, como siempre, la gracia está en cómo se relata ese camino. Õunpuu decide alejarse de las estructuras narrativas más comunes para ir destruyendo lentamente la moral y la mística del éxito para poder mostrar la perversión. La estética, altamente simbólica, va dibujando la muerte con sus fases, sus momentos de éxtasis.

Pero la perdición resulta ser un simple desvío. La tentación diabólica, esa que amenazó la normalidad de San Antonio, su ascetismo, una desconexión del mundo muy similar a la del anarcoliberalismo, no consigue triunfar y el final se rebela miserablemente catártico, casi como un sarcasmo involuntario. El momento de la realización, cuando las piezas encajan, es el resultado de una narrativa tan condicionada que puede aguantar cualquier conjunto de prejuicios. Tony es tentado por la bondad del amor y la religión, pero consigue evitar el golpe y seguir adelante, entre esa neblina blanca, para seguir devorando al resto de la humanidad desde su coche deportivo.

Críticas:

Categorías:Cine Etiquetas: , , , , ,

Synecdoche, New York – Charlie Kaufman [2008]

02/05/2011 Deja un comentario

La máxima honestidad, representar la realidad tal como es, despachar la complejidad con un sencillo gesto: no hay discurso. La obsesión de Caden está más allá del resto, las anula con un argumento que, aun sabiendo que no tiene apoyo alguno, no deja de ser tan devastador como para silenciarlo todo. La muerte como medida de todas las cosas, como lo absolutamente contrario a la acción, define. Obliga al temeroso a replicar, a producir de manera constante.

El síndrome de Cotard, elegantemente disfrazado de apellido, empuja al protagonista a seguir ese deseo de inmortalidad, de una manera que place a los demiurgos. La re-creación de una parte de la existencia, ad infinitum, como una ofrenda a ese todo. Ese intento de captar el instante al volverlo a poner en escena, una y otra vez, sabiéndose responsable de un bucle.

En el centro: Hazel (Samanta Morton) y Caden (Phillip Seymour Hoffman), rodeados de los actores de la obra.

Pero la representación no es una realidad paralela de dos dimensiones, sino que se revuelve y fuerza el cambio, un cambio que fuerza otro, como una cadena inacabable que acerca a Caden a la tumba mientras, aunque él no se de cuenta, sigue vivo. Porque él dirige su obra pero no es más que otro personaje. Synecdoche, New York es, en este sentido, también una infinitud de películas, una suerte de mezcla entre el montaje de Kaufman y los montajes de Cotard. Una reflexión sobre la memoria,  la representación del tiempo, y la narratividad de algo que empieza siendo un ego pero que se descubre  multiplicado dentro de sí mismo.

Sin duda un salto en la producción de Kaufman, al menos en complejidad y seriedad.  Si bien es cierto que toda la paranoya de esta película está anunciada en el resto de sus guiones, aquí decide llevar esa metanarrativa al máximo. Sería interesante ver cómo la hubiera dirigido Spike Jonze, quien rechazó el proyecto para poder trabajar en Where the wild things are. Aun así, como pasó en Adaptation, está claro que el cine gana cada vez que Kaufman tiene que plantearse su arte.

Submarino – Thomas Vinterberg [2010]

20/03/2011 Deja un comentario

Lo que nos mueve hacia adelante es una tautología: la vida está para ser vivida. No hay vuelta de hoja, ¿no? Aun así, no seré yo el primero que destape las incoherencias, no es ese mi objetivo. Cada uno decide. Pero me suele gustar abrir horizontes, así que le dejaré la tarea a Vinterberg, que viene fuerte con su última película: Submarino.

Lo conocí en Festen y me encantó. La manera de enfocar esos huecos que hay en las relaciones familiares, ese aire rancio que se queda encerrado en el armario, era sublime. El hecho de que fuera una de las cintas Dogma le daban ese punto interesante a la historia. Luego “se convirtió en moda y murió”, como dice él mismo. No he visto ninguna más, aunque no negaré que tengo ganas.

Con su última película vuelve a poner el ojo en ese ente tan cultural. Dos hermanos,  “separados durante la adolescencia por un hecho traumático”, como reza la sinopsis, y de los que no volvemos a saber nada hasta que se enciende el mechero y han pasado treinta años. No se trata de un recurso original, pero a mi gusto le permite explicar la historia a gusto. Ahora Nick y su hermano menor, que no es nombrado en toda la película, son dos extraños, atados al mundo con diferentes nudos pero en una clara caída.

Mediante un tiempo no lineal nos sitúa en dos vidas muertas, mantenidas por esa tautología, que resulta tan poco convincente en contextos así, sustentados en la adicción y la inercia, valga la redundancia. El trauma y el cariño insuficiente los hace creerse inmunes a todo, envolviéndose en una capa de autosuficiencia, hasta que otro golpe les devuelve a la realidad: ellos no eligieron vivir, tampoco eligieron seguir viviendo.

Un final emotivo, no excesivamente catártico, devuelve al argumento al más despistado y quizá también a los dos hermanos (Jacob Cedergren y Peter Plaugborg, excelentes en el papel). “Saltar sobre un columpio”, quién lo iba a decir.

Categorías:Cine Etiquetas: , , , ,

Tres dies amb la família – Mar Coll [2009]

30/08/2010 1 comentario

La familia ha sido definida como el primer momento u órgano de socialización. En ella el niño aprende las limitaciones inherentes de la vida en sociedad, de la relación tú-yo. Por eso en la mayoría de régimenes totalitarios la familia hace la función de capilar de la vena ideológica.
No obstante, su función y presencia se han ido deteriorando durante las últimas décadas a causa del cuestionamiento del modelo tradicional de familia y, sobretodo, de los valores que la sostienen, a saber, el amor, la lealtad, la sinceridad, el respeto y la obediencia.

Tres dies amb la família es un claro ejemplo de como la familia se ha convertido en un órgano efímero y casi arbitrario que sirve de lugar de orígen y que, en clara reminiscencia a su época dorada, pretende hacer las funciones de censor y rector de la vida de todos los miembros. Evidentemente ésto sólo se puede decir en un contexto como el nuestro, que ha dinamitado sus fundamentos durante más de un siglo y que no le faltan razones para ello.
Pero, a pesar de que tenemos clara, en mayor o menor medida, la decadente situación que sufren los valores familiares, no por ello deja de ser el pilar de la construcción de nuestra propia imagen. En ella se reflejan nuestras decisiones pasadas, solidificandose precariamente en imagenes personales que se mantienen de navidad en navidad y que nos acosan aun meses después de haber cambiado de parecer.
La familia nos ofrece una imagen de todo aquello que gradualmente hemos dejado atrás y que tratamos de olvidar, desentierra nuestros recuerdos más amargos para que los degustemos de nuevo, esta vez en público. Y nosotros, como parte de ella, sometemos a juicio a todos los demás miembros de la misma manera que ellos lo hacen con nosotros.

Quizá por eso, además de ser el principal orígen de todas motivaciones, también es la raíz de la ironía, de la distancia que se torna en abismo entre el tú y el yo.
Quizá por eso no resulta más fácil ver la película de Mar Coll que volver a la cita ineludible.

Tres dies amb la família – FilmAffinity

Categorías:Cine Etiquetas: , , ,

The Serpent’s Egg – Ingmar Bergman [1977]

20/05/2010 Deja un comentario

Siempre que me siento a ver una película lo hago con la voluntad de trabajar, de estar activo ante lo que voy a ver.  Soy conciente de que toda recepción es interpretación, pero en lo que pretende ser artístico esa recepción es más una tarea que algo pasivo. Sin embargo, lo que me ha ocurrido con esta película sin duda me coloca en una situación complicada. Hacer una reseña más o menos crítica me resulta un problema cuando he visto una versión truncada. La película está rodada en alemán e inglés ya que el protagonista es un estadounidense en el Berlín de 1923, sin idea de alemán. Mi problema surge cuando la versión que veo es un doblaje alemán cuyos subtítulos castellanos sólo aparecen en las partes en que en el original hablan inglés. Yo, en mi infinita limitación, tampoco tengo ni idea de alemán más allá de palabras abstractas utilizadas por pensadores que casi están mejor muertos, así que no entendí nada de lo que no estaba subtitulado.

No obstante, fue una experiencia extraña pero interesante, ya que la película es inteligible sin esas partes, o almenos es interpretable, quizá forzadamente. El propio personaje es deconstruido por Bergman poco a poco. Sus barreras lingüísticas y sociales, por su propia introversión, lo hunden lentamente en una situación de soledad que él parece aceptar de manera ambigua: en ocasiones reacciona violentamente pero en otros momentos se deja arrastrar hacia el apocalipsis, en ese agridulce estadio estético que recuerda a Proust.
La historia sucede en apenas tres o cuatro días.  Irónicamente, el inicio de su condena lo marca el abandono de su trabajo: trapecista de circo. Abandona, pues, el equilibrismo y recae dulcemente en el alcoholismo.

Abel, el protagonista, es de esta manera destruido poco a poco por un veneno que parece recorrer a la misma película. Los síntomas son una insensibilidad y una indeterminación que acaba desquiciando a toda persona que se acerca. Ese veneno se manifiesta como un destino que posteriormente es caracterizado con los tintes científicos y tecnocráticos que colorean todo discurso sobre el progreso: el huevo de la serpiente, desarrollada la cría dentro de la membrana semitransparente, esperando tranquilamente la eclosión.
El lento proceso de decaimiento se paraliza momentos antes de la defunción, cuando la inyección de adrenalina abre los ojos previamente entornados. Un discurso brillante y un par de referencias a Hitler recogen la trama desperdigada, la justifican y sirven de cierre adecuado después de una primera hora y media en la que tuve tentaciones de parar.

En fin, como he dicho, una experiencia extraña pero interesante, que me introduce un poco más en el cine de Bergman, aunque no sé si de la mejor manera. Recomendable sobretodo por el final, aunque el lento desarrollo es necesario para introducirte en ese humor que necesitan algunas películas para impactarnos.

The Serpent’s Egg (El huevo de la serpiente) –> IMDB

Categorías:Cine Etiquetas: , ,

La teta asustada – Claudia Llosa [2009]

23/04/2010 Deja un comentario

El silencio heredado. La implosión del cuerpo. La teta asustada es una instantánea, no una historia, una fotografía que quizá permita intuir un camino, que lleva al bosque pero no te facilita la salida. El miedo como educación, y no experiencia, pero como una educación casi inevitable, ante la que no podríamos rebelarnos. El miedo a todo, el miedo a la propia vida.

Fausta observa en silencio, oculta tras un muro, tras la oscuridad de sus ojos. El silencio de sus pasos, de su ansiedad, de su desconfianza y de su futuro. El silencio que brota de su boca en forma de música, cantada en un idioma casi privado. La agonía faulkneriana puebla un corazón vuelto hacia dentro, que escupe sangre más que dirigirla.

El silencio destroza el cuerpo, lo descompone hasta quedar sólo un impulso de cerrazón. La mano aprieta, pero no puede abrirse. Desde dentro crece paulatinamente la muerte, una muerte elegida ante el miedo. La obsesión por la seguridad que nace del estado de shock. La incomprensión no conoce nada de lo que se le muestra, solo observa, absorbe.

Ante el silencio tenemos dos opciones, darle voz o ponerle la nuestra. Quizá queramos protestar por encima de todo, mostrando una a una las penurias del pasado. Quizá no aprobemos la respuesta de la propia víctima, conociendo más su sufrimiento que ella misma. Pero, aun en la seguridad del bien y del mal, ¿acaso no es el asco lo que espanta a los asquerosos? Lo social es sólo un armisticio.


IMDB – La teta asustada

Categorías:Cine Etiquetas: , , , , ,